había sido arruinar a Adrian.
Era recuperar lo que pertenecía legítimamente a mi familia y garantizar que nadie volviera a utilizar nuestro pasado para amenazarme.
Carter Meridian adquirió los derechos de paso necesarios mediante acuerdos supervisados y transparentes.
El proyecto minero siguió adelante, condicionado a evaluaciones ambientales, permisos y compromisos laborales.
Creamos además un fondo para mejorar el acceso a la educación y a la atención médica de las comunidades cercanas.
No podía borrar lo que aquella región había significado para mí.
Pero sí podía contribuir a construir algo distinto.