estaba… ¿por qué esperó veinte años para buscarme?
Charlotte palideció de repente.
—Porque —susurró—, no lo hizo.
Sacó su teléfono y me mostró un mensaje que había recibido aquella misma mañana desde un número desconocido.
No dejes que tu hermana se reúna con tu padre. Ella no sabe lo que él hizo antes de que naciera.
Debajo del mensaje había una fotografía.
Una fotografía de mi padre biológico junto a una mujer a la que jamás había visto.
La mujer sostenía a un bebé en brazos.
En el reverso de