PARTE 2 — LOS DOS NIÑOS QUE DESTRUYERON SU MENTIRA

Veinticinco mil dólares.

Transferidos desde una cuenta personal de Preston a una empresa vinculada con el antiguo consultorio del doctor Mercer.

La fecha coincidía con la semana en que recibí el informe que supuestamente confirmaba mi esterilidad.

Mi padre examinó el documento.

—Esto necesita una investigación formal.

Brielle asintió.

—Lo sé.

Después comenzó a llorar nuevamente.

—Pero hay otra cosa.

La observé.

—¿Qué?

Brielle acarició su vientre.

—Preston me dijo que yo había logrado lo que tú nunca pudiste.

Su voz se quebró.

—Y ahora no sé si alguna vez