Mi Papá Dijo Que Mis Hijos Eran Un Gasto, Hasta Que Una Deuda Familiar Lo Cambió Todo

de una cantidad específica todavía.

—Entonces no están pidiendo ayuda.

—¿Qué quieres decir?

—Están buscando cuánto pueden sacarme.

Alejandro se molestó.

—Siempre haces esto.

—¿Esto qué?

—Actuar como si fueras la única que se ha esforzado.

Sentí una presión en el pecho, pero mantuve la voz tranquila.

—Nunca dije eso.

—Tus hijos tienen vacaciones en Dubái y nosotros estamos tratando

de salvar una casa.

Ahí apareció de nuevo la misma comparación.

Como si mis vacaciones fueran la causa de su problema.

Como si ahorrar, trabajar y pagar mis propios gastos