por ella.
Pero Daniel seguía mirando a los niños como si fueran fantasmas que habían regresado para castigarlo.
—Porque… porque no sabía que existían —dijo finalmente.
por ella.
Pero Daniel seguía mirando a los niños como si fueran fantasmas que habían regresado para castigarlo.
—Porque… porque no sabía que existían —dijo finalmente.