audio sin interferencias.
—Doscientos dólares en efectivo por concepto de «inspección rápida» —soltó Vance sin el menor pudor, apoyando la mano derecha sobre la cacha de su arma de cargo—. Tú te vas en paz a tu casa, yo me olvido de revisar la cajuela y todos contentos. ¿O prefieres que Miller empiece a registrar el auto y casualmente encuentre algo que complique tu tarde?
Miller tragó saliva ruidosamente y desvió la mirada hacia el bosque de pinos, con las manos apretadas en puños dentro de sus bolsillos. Estaba aterrorizado,