Catorce Años Después, Mason Tuvo Que Elegir A Quién Llamar Su Padre-mdue

foto junto al trofeo.

Después dejó la cinta que me había dado al lado.

—Quiero que guardes esto.

—¿Por qué?

—Porque ya no necesito llevarla para saber que estás ahí.

Me quedé mirando la cinta.

Era un objeto pequeño.

Barato.

Gastado por meses de entrenamiento.

Pero en ese momento pesaba más que cualquier trofeo.

Mason se acercó a mí y me abrazó.

Esta vez fui yo quien cerró los ojos.

Pensé en Sarah.

En la llamada de las 2:07 de la madrugada.

En la casa vacía.

En aquella frase