El millonario fingió viajar a Europa… y las cámaras revelaron quién aterrorizaba a sus hijas

Míralas! ¡Te lo dije! Esa mujer quiere reemplazarte.

Rosa levantó la vista.

—Nadie puede reemplazar a un padre presente, señora. El problema es que usted aprovechó que él no estaba.

El silencio cayó como una piedra.

Patricia tomó su bolso y caminó hacia la puerta.

Ramiro se interpuso.

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