propia voz. Elvis Presley apareció y sorprendió a propios y extraños con un estilo único, trayendo una canción que parecía escrita para calmar las heridas de la época.
Love Me Tender no era solo un tema romántico: sonaba como una promesa, un susurro en medio del ruido del mundo. Era la melodía que acompañaba los primeros bailes en los clubes, los besos robados en los autos estacionados y las cartas escritas a mano. Nació como parte de una película del mismo nombre que catapultó a Elvis no solo como cantante,