mujer retrocedió.
Pero no guardó el móvil.
Don Manuel dobló el periódico con cuidado.
En la portada había una noticia sobre una nueva investigación nacional contra abusos de autoridad.
La ironía era tan grande que casi dolía.
Encima de la farola, una cámara de seguridad giró levemente.
Reconocimiento facial activado.
Dos segundos después, en una pantalla a muchos kilómetros de allí, apareció una alerta roja:
“Manuel Rivas. Director general de la Agencia Nacional de Investigación. Prioridad Alfa.”
En la capital, la subdirectora Elena Vera recibió el aviso en su teléfono.