Parte 1
El día que mi exnovio se rio de mí frente a medio pueblo, yo estaba cortando una rueda de queso cuando una camioneta negra se detuvo frente a la feria.
—Imagínate si me hubiera casado con ella —dijo Esteban, levantando su copa—. Seguiría oliendo a establo.
Su esposa, Miranda, soltó una carcajada.
Varias personas voltearon.
Yo seguí cortando.
No porque no me doliera.
Sino porque había aprendido que algunas personas te humillan únicamente para comprobar que todavía pueden hacerte reaccionar.
Mi familia llevaba 4 generaciones produciendo queso en