Samuel pidió ver los documentos de la villa y las fotografías de aquella recepción. Mientras revisaba los archivos, yo llamé a la administradora de la propiedad.
—No permita que nadie entre. Cambie los códigos y guarde las grabaciones de seguridad.
—Señora Brooks, ya no puedo cambiar nada —respondió con nerviosismo—. El señor Whitmore me dijo que Chloe Miller quedó a cargo de la villa.
Samuel levantó la mirada kara.
—¿Con qué autorización?
La administradora no supo contestar.
Una hora después estábamos frente a la casa. Mi código no funcionó. Desde