“EL SECRETO DE TRES AÑOS”

Las puertas del salón se abrieron de par en par.
Todo el mundo volvió la cabeza.
Allí estaba él.
No era quien mi familia esperaba.
No era un desconocido cualquiera.
Era Alexander Thorne.
El mismo Alexander Thorne cuya empresa, Thorne Industries, había comprado recientemente el 51% de las acciones de la compañía de mi padre hacía solo seis meses.
El mismo Alexander Thorne que aparecía en las portadas de Forbes como uno de los hombres más poderosos del país.
El mismo Alexander Thorne que, según los rumores, estaba buscando activamente