PARTE 1
—Recoge tus cosas hoy mismo. Esta noche llega la mujer que sí pudo darle un hijo a mi hijo, y no quiero que encuentre ni tu olor en la casa.
Teresa me arrebató de las manos la sentencia de divorcio mientras estábamos todavía frente al Juzgado Familiar de la Ciudad de México.
Durante cinco años la llamé “mamá”. Le preparé comida cuando estaba enferma, la acompañé a consultas, pagué medicinas sin decirle a Rodrigo y soporté cada comentario sobre mi supuesta infertilidad.
Aquella mañana me miraba como si