Hoy, cerca de las 11 de la mañana, Clara regresó a casa después de un viaje de trabajo de 4 meses.
No avisó a su esposo. No llamó a su hijo. Quería abrir la puerta con las bolsas todavía marcándole la muñeca, oler otra vez el vapor de una comida sencilla en su propia cocina y verles la cara antes de que tuvieran tiempo de acomodarse una sonrisa.
En una bolsa llevaba verduras frescas, un trozo de carne y esas compras pequeñas que una madre hace sin pensarlo: el pan
Hoy, cerca de las 11 de la mañana, Clara regresó a casa después de un viaje de trabajo de 4 meses.