PARTE 2: La llamada bajo tierra

La pantalla rota parpadeó en la oscuridad.

3%.

Durante unos segundos, Hannah no entendió lo que estaba viendo.

Su mente estaba envuelta en niebla.

El cuerpo le dolía.

El pecho todavía parecía atrapado bajo una presión invisible.

Pero había algo más fuerte que el miedo.

Confusión.

Porque estaba viva.

Y estaba dentro de un ataúd.

Intentó gritar.

Nada.

Su garganta apenas produjo un sonido débil.

El aire era pesado.

Húmedo.

Escaso.

A su lado, dos pequeños cuerpos permanecían inmóviles.

—Mason…

Su voz salió como un susurro roto.

—Wyatt…

No obtuvo