Dos días antes de ir al registro civil para casarme, gané el equivalente a más de dos millones y medio de dólares en la lotería.
Comprobé el boleto tres veces.
La tercera vez, el empleado de la agencia lo tomó de mis manos, comparó los números con la pantalla y levantó la cabeza con los ojos abiertos.
—Señora, es el premio mayor.
Me temblaban tanto las manos que tuvo que darme un sobre para guardar el boleto.
Salí de allí pensando solamente en Daniel.
Cuatro años juntos.
Dos días para