Un estudiante universitario sin recursos limpió la casa de una anciana durante meses sin cobrar nunca… Tras su muerte, abrió una carta y descubrió por qué ella había confiado en él

Me llamo Diego.

Tengo 21 años, estudio el tercer año de universidad en Guadalajara y, como muchos estudiantes que intentan abrirse camino con pocos recursos, aprendí muy pronto que cualquier trabajo honesto podía marcar la diferencia.

Daba clases particulares, trabajaba algunos turnos en cafeterías, cargaba cajas cuando alguien necesitaba ayuda y hacía pequeños trabajos los fines de semana.

No buscaba lujos.

Solo quería seguir estudiando.

Entonces encontré aquella publicación en Facebook.

Buscaban a alguien que ayudara a limpiar la casa de una anciana que vivía sola en un pequeño callejón