Rok El aplauso regresó lentamente al auditorio, pero Vincent Moretti permaneció inmóvil en su asiento.
A su lado, Sophia Reynolds apretaba con tanta fuerza su bolso que los nudillos se le habían puesto blancos.
—Vincent, tenemos que irnos —susurró.
Él no respondió.
Sus ojos estaban clavados en Noah.
Dieciocho años.
El mismo cabello oscuro.
La misma mandíbula.
Incluso aquella manera de inclinar ligeramente la cabeza cuando escuchaba a alguien.
Vincent sintió que el aire desaparecía de sus pulmones.
—Sophia —murmuró finalmente—, ¿cuándo nació exactamente el hijo de Claire?
Ella se