Después de 20 años sin ver, mi esposo me suplicó que cancelara la cirugía que podía devolverme la vista. “Por favor, no lo hagas”, repetía, aunque nuestros 2 hijos soñaban con que pudiera verlos. No discutí y entré al quirófano. Cuando me quitaron las vendas y miré su rostro por primera vez, reconocí una cicatriz que me devolvió al peor día de mi infancia.

Parte 1

Durante casi 2 años, Elena Vargas creyó que la última imagen que conservaría de su esposo sería la de Mauricio corriendo hacia ella entre los restos de un automóvil.

El accidente ocurrió una noche de lluvia en Querétaro.

Un conductor perdió el control, invadió su carril y golpeó el lado donde viajaba Elena.

Sobrevivió con varias fracturas, 3 cirugías y una lesión severa en los ojos.

Cuando despertó en el hospital, todo era oscuridad.

Los médicos fueron cuidadosos.

Había una posibilidad mínima de recuperación, pero nadie podía prometerla.