La mujer dibuja un círculo de tiza alrededor de la cama de su marido paralizado. A la mañana siguiente, descubre algo en el suelo que le hiela la sangre…
—Mamá, ¿por qué papá nunca cena con nosotros? —preguntó de repente Sofía, de nueve años.
Elena levantó la mirada de su plato y observó a su hija.
—Cariño, ya sabes que papá está muy enfermo. No puede moverse por sí solo, incluso le cuesta darse la vuelta en la cama. Por eso tenemos que alimentarlo mediante una sonda especial.
La niña