Las puertas de la sala del tribunal se abrieron tan violentamente que el sonido resonó en los altos muros.
Todos se giraron.
Contratar Asesoría Jurídica
Don Chema también lo hizo.
Y durante varios segundos, el anciano olvidó que un juez estaba sentado frente a él.
Se olvidó del fiscal.
Se olvidó de la acusación.
Olvidó la posibilidad de pasar el resto de su vida tras las rejas.
Porque en la puerta había tres mujeres que él habría reconocido en cualquier lugar.
“Sofía…”
Su voz apenas salió.
Estudia Modelos Anatómicos
Detrás