sociedad llamada Blue Harbor Consulting.
Blue Harbor pagó 6.4 millones como anticipo de un departamento que Isabella planeaba adquirir en Miami.
La pregunta era sencilla.
¿Andrés había participado o solo ejecutado órdenes?
Lo cité esa misma tarde.
Entró a la sala con ojeras.
—Imagino que ya viste mi firma.
—La vi. Quiero saber por qué está ahí.
No respondió de inmediato.
—Julián dijo que Nortea estaba preparando la entrada al mercado de Texas.
—¿Pediste entregables?
—Sí.
—¿Llegaron?
—No completos.
—Entonces ¿por qué liberaste otros pagos?
Andrés se frotó la