más.
Mauricio se acercó.
—Lucía, vamos a hablar afuera.
—No.
—No sabes lo que estás haciendo.
Lo miré.
—Eso mismo pensé cuando escuché que ibas a bloquear mis cuentas mientras yo estaba en un avión.
Su rostro cambió.
Entendió.
—Tú…
—Nunca subí al avión.
Paula dio un paso atrás.
Beatriz se llevó una mano al pecho.
Conectamos la grabación al sistema del salón.
Y entonces la voz de mi suegra llenó el lugar.
Ya era hora de que dejaras de vivir como invitado en la casa de tu esposa.
Después