La frase le pegó más fuerte que un grito.
No respondió de inmediato.
Entré solamente cuando ella se hizo a un lado.
La fotografía de pesca seguía boca abajo.
No la toqué.
Todavía no.
Vanessa cruzó los brazos.
—Tu padre estaba confundido al final.
—¿Confundido desde seis meses antes de morir?
—Estaba obsesionado con demostrar que tú eras inocente porque se sentía culpable.
—¿Y por qué eso te preocupaba?
—Porque estaba destruyendo la empresa.
Damien intervino.
—Daniel, esto no te va a devolver tres años.
—No.
Lo miré directamente.
—Pero