las rodillas.
Le puse ropa limpia.
Cuando vio otra pijama con dinosaurios, dudó antes de ponérsela.
—¿Está sucia?
—No.
—¿Me la puedo poner?
—Claro.
—¿Aunque Chloe tenga cosas nuevas?
Tuve que mirar hacia otro lado un segundo.
Luego me senté a su lado.
—Escúchame. Que otra persona tenga algo no significa que tú tengas que perder lo tuyo.
Ethan pensó en eso con la seriedad absoluta de los cuatro años.
—¿Y puedo caminar?
—Siempre.
Se bajó de la cama.
Dio tres pasos.
Después volvió corriendo y me abrazó.
A la