a dormirse.
10 minutos más tarde llegaron 2 patrullas.
Sebastián bajó conmigo al vestíbulo del edificio de Santa Fe vestido con pants negros y una sudadera gris.
Mostró su identificación.
Respondió preguntas.
Incluso bromeó.
—Tal vez alguien me robó la camioneta y tuvo la peor noche de su vida.
A las 5:06 estábamos en el Servicio Médico Forense.
Sobre una mesa metálica colocaron una cartera de piel café, un reloj antiguo y un anillo.
Reconocí los 3 objetos.
Yo le había regalado ese reloj a Sebastián cuando cumplimos 5