El último aliento de un perro policía reveló un secreto que nadie esperaba.

años, y es todo lo que me queda. Mi reputación está arruinada, mi carrera ha terminado y mi familia quizás nunca me perdone la vergüenza que les he causado. Atlas es la única relación que ha sobrevivido a esta pesadilla, y necesito despedirme antes de empezar a cumplir mi condena.

Una decisión judicial sin precedentes
Un murmullo colectivo recorrió la abarrotada sala del tribunal mientras los espectadores asimilaban esta petición tan inusual. La jueza Harrison hizo una pausa pensativa, considerando claramente las implicaciones legales y prácticas de permitir la entrada