duele menos y, algunas veces, incluso en una fuente de gratitud.
Todavía hay días difíciles.
Todavía existen momentos en los que deseo poder contarle algo que me ocurrió.
Todavía hay canciones, lugares y objetos que pueden devolverme por unos segundos al pasado.
Pero ahora, cuando eso sucede, intento no luchar contra el recuerdo.
Lo recibo.
Una nueva manera de recordar
La conversación familiar que tanto temía terminó regalándome algo que no sabía que necesitaba: la certeza de que no tenía que despedirme de mi esposo de una sola vez.
Podía