Mi esposo olvidó colgar la llamada y escuché algo que nunca debí oír. No lo enfrenté. Durante 6 días fingí que todo estaba bien. Pero en nuestra cena de aniversario, cuando saqué una carpeta negra, dejó de sonreír.

parecer mi esposo.

Luego volvió a sonreír.

–Claro.

Esa noche esperé hasta escuchar su respiración profunda.

Me levanté.

Abrí nuestra computadora.

Revisé los estados de cuenta.

Las inversiones.

Los movimientos programados.

Y encontré el documento.

La transferencia todavía no había sido ejecutada.

680,000 pesos.

Cuenta de destino empresarial.

FL Asesoría Estratégica.

Pero había algo más.

Una referencia interna.

F. Luna.

Me quedé mirando aquellas 2 palabras.

Todavía no sabía quién era F. Luna.

Pero estaba a punto de descubrirlo.

Parte 2: A las 2:14 de la madrugada confirmé