con sonrisas.
Algunos niños llevaban mochilas, otros cámaras desechables y varios habían preparado comida para compartir durante el viaje.
El autobús salió del pueblo poco después de las ocho de la mañana.
Nunca llegó a su destino.
Pasaron las horas y nadie sabía dónde estaba.
Los teléfonos no existían como hoy y las carreteras de aquella zona atravesaban kilómetros de bosque.
La policía organizó una búsqueda enorme.
Durante días, decenas de personas recorrieron los caminos, los bosques y las zonas cercanas al lago.
Buscaron huellas.
Buscaron restos del autobús.
Buscaron