sistemáticamente como caprichos derivados de su fatiga crónica.
Esta actitud esquiva contrastaba fuertemente con la disciplina que se esperaba de una paciente bajo un estricto tratamiento clínico especializado, encendiendo las primeras señales de alarma para quienes vigilaban su bienestar desde una perspectiva verdaderamente objetiva.
Diferencias entre los efectos de los tratamientos y el estado de Luna
Los reportes oficiales indicaban que los fármacos debían aportar estabilidad y alivio temporal, pero el cuerpo de la niña respondía de manera opuesta. Lejos de mostrar una mejoría sostenida, presentaba episodios de somnolencia profunda