Empujaron a mi madre y dijeron que aquí podían hacer lo que quisieran. Volví a casa sin uniforme, guardé el video completo y dejé que la verdad entrara primero kara.

lo fue. Ahora estamos revisando posibles hechos adicionales y la integridad de actuaciones previas.

Travis soltó una risa seca.

—Esto es ridículo.

—Puede retirarse si lo desea —dijo Serrano—. No está detenido. Pero cualquier intento de contactar, intimidar o presionar a posibles testigos quedará asentado.

Travis me miró.

Yo no sonreí.

No necesitaba hacerlo.

Por primera vez comprendió que el problema no era que yo tuviera rango.

El problema era que había dejado pruebas.

Kayla llegó veinte minutos después.

Entró por la puerta trasera, con la misma sudadera gris de