yo solo recibo tus excusas se ha terminado.
Poco después empezamos terapia de pareja.
Aquello no significaba que hubiera decidido quedarme.
Era la oportunidad de Lucas para demostrar que realmente entendía la gravedad de lo que había hecho.
Se comprometió a devolver por su cuenta todo el dinero que faltaba.
Incluso vendió su querida motocicleta para completar la cantidad.
Meses después, dejó sobre la encimera de la cocina el último justificante de ingreso.
—Ya está todo de vuelta en la cuenta —dijo en voz baja.
—El dinero ha vuelto.
Asintió.