le dije.
Mariana me miró.
—Lo sé.
—Entonces, ¿por qué sigues aquí?
—Porque recuperar una habitación no significa recuperar la confianza.
No tuve respuesta.
Sacó su anillo de bodas de un cajón.
Mi madre se lo había quitado semanas atrás y Rosa lo había recuperado.Equipa Tu Dormitorio
Mariana lo sostuvo entre los dedos.
No se lo puso.
—¿Quieres dejarme?
Aquella pregunta me dio más miedo que cualquier contrato perdido.
Mariana guardó silencio.
—No lo sé todavía.
Asentí.
Por primera vez no intenté comprar una solución.Busca Alquileres Residenciales
No