prometí viajes.
No prometí regalos.
No prometí una casa más grande.
Solo dije:
—Está bien.
Los siguientes meses fueron incómodos.
Fuimos a terapia.
Yo reduje mis viajes.Consulta Abogados Expertos
Mariana volvió a trabajar como arquitecta de interiores después de casi 6 años dedicada principalmente a nuestra vida familiar.
Convirtió una sala que nadie utilizaba en su estudio.
Colgó sus planos.
Contrató a 2 asistentes.
Volvió a tomar decisiones sin preguntarle a nadie si tenía permiso.
Una mañana, 4 meses después, bajé buscando café.
Mariana estaba frente a la ventana