la gente de tu vida solo porque te recuerden tu vergüenza —dijo en voz baja una noche—. Tienes que afrontarla. O te dominará para siempre.
Abandoné a mi hija… Regresó cuando más la necesitábamos.
la gente de tu vida solo porque te recuerden tu vergüenza —dijo en voz baja una noche—. Tienes que afrontarla. O te dominará para siempre.