En la gala benéfica, sorprendí a mi esposo abrazando a su amante. No grité. Saqué de mi bolso la carta de mi abogada y se la entregué. Él siguió sonriendo hasta que nuestro hijo de 9 años dijo: —Mamá, todavía falta enseñarle el video. La sonrisa de mi esposo desapareció al instante.

movimientos de sociedades donde yo figuraba como copropietaria y registros relacionados con bienes del matrimonio.

También revisamos escrituras, seguros y cuentas.

Lo que apareció fue peor de lo que esperaba.

Habían salido más de 7.4 millones de pesos de activos vinculados a nuestra familia durante casi 2 años.

Parte del dinero había terminado en una empresa llamada CR Estrategia.

Las iniciales coincidían con Camila Reyes.

Elena todavía no podía afirmar que todo fuera ilegal.

Pero sí podía demostrar que Rodrigo llevaba meses ocultándome movimientos que podían afectar directamente mi