A mi hija de 10 años le faltaban 38,000 pesos para la colegiatura, así que llamé a mi ex por la pensión atrasada. Su secretaria se burló: —Deja de pedirle dinero, mujer inútil. Entonces escuché a mi ex decir: —La niña salió igual de costosa que su madre. 3 minutos después, ella publicó el Chanel de 158,900 pesos que él acababa de regalarle. Pero ninguno notó los 4 números visibles en el recibo.

Ricardo dejó de sonreír.

Vanessa se quedó inmóvil.

-No entiendo.

-Claro que entiende -dijo Arturo.

Sobre la pantalla apareció la primera operación.

Hotel de lujo.

78,600 pesos.

Registrado como seminario con clientes.

Después apareció otra.

Una cena por 46,000 pesos.

Reportada como reunión de captación.

Otra.

Un reloj de 310,000 pesos.

Registrado como obsequio institucional para un cliente que declaró por escrito jamás haberlo recibido.

Ricardo empezó a mover la pierna debajo de la mesa.

-Debe existir un error contable.

Vanessa asintió demasiado rápido.

-Seguramente alguien clasificó