temporal.
Nadie habló.
-Fue una confusión. Utilicé la tarjeta incorrecta y pensaba reembolsarlo.
La presidenta lo miró.
-¿También utilizó la tarjeta incorrecta otras 26 veces?
Ricardo tragó saliva.
Vanessa intervino:
-Yo solo procesaba lo que él me entregaba.
Ricardo giró violentamente hacia ella.
-No empieces.
-¿Que no empiece qué? Tú me dijiste qué códigos usar.
-Eras responsable de revisar las facturas.
-Porque tú me ordenabas hacerlo.
Los observé.
48 horas antes se reían de mí por teléfono.
Ahora se atacaban entre ellos antes de que nadie hubiera pronunciado siquiera la