puedo creer que sigas usando a la niña para pedirle dinero.
Apreté el teléfono.
-No le estoy pidiendo dinero. Estoy reclamando lo que un juez ordenó para su hija.
-Como quieras llamarlo. Ricardo tiene problemas reales que resolver. No puede detener su trabajo cada vez que tú descubres una nueva emergencia.
Entonces escuché su voz al fondo.
Ricardo estaba ahí.
-¿Otra vez Elena?
Vanessa puso el altavoz.
-Tu hija puede perder el colegio -dije.
Hubo 2 segundos de silencio.
Después Ricardo respondió:
-Pues que vaya a uno público.
Sentí que