propietario de la firma donde Ricardo trabajaba.
7621 no era una tarjeta personal.
Tampoco era una tarjeta de gastos ejecutivos.
Pertenecía a una cuenta restringida.
Una cuenta de clientes.
Abrí mi computadora.
No entré a ningún sistema de Ricardo.
No necesitaba hacerlo.
Busqué una vieja carpeta que había guardado durante nuestro divorcio.
Estados de cuenta.
Declaraciones patrimoniales.
Reportes corporativos que Ricardo mismo había entregado al juzgado para demostrar sus ingresos.
Y allí estaba.
Tarjeta terminación 7621.
Fondo fiduciario de operaciones especiales.
Sentí un frío extraño recorrerme.
Entonces llamé a una