primera vez, Brooke parecía asustada.
Walter se acercó a Maya y le entregó sus guantes.
—No necesitas golpear más fuerte que nadie —le dijo—. Sólo tienes que recordar que nadie tiene derecho a hacerte sentir pequeña.
Maya sonrió.
Semanas después, Walter dejó de ser el conserje invisible de Titan Fight Academy.
Dale le ofreció dirigir una clase nueva para jóvenes.
Walter aceptó, pero con una sola regla escrita junto a la puerta:
“Entrenamos para proteger, nunca para humillar.”
Y Maya fue la primera alumna en entrar.