Cuando Lucía no podía pagar las facturas, era porque ella «carecía de ambición».
Cuando la abandonó, aseguró que lo hacía porque ella lo estaba frenando.
Incluso ahora pretendía culpar a Adrián por unas consecuencias que habían empezado antes de que Adrián apareciera.
Salió de la oficina sin despedirse.
Beatriz no respondió a sus llamadas.
Su padre tampoco.
Aquella misma noche recibió un mensaje de ella:
«No me asusta que tuvieras una relación complicada. Me asusta haberte visto disfrutar humillando a una mujer cuando creías que no podía defenderse».
Álvaro leyó