Mi Sobrino Escupió En Mi Plato, Pero Una Frase Cambió Todo Esa Noche-kara

mi familia ya no existiría.

Y yo estaba ahí.

Escuchando.

Sola.

Rodeada de personas que se suponía que eran mi familia.

El efecto de las pastillas volvió a golpearme.

La habitación comenzó a sentirse distante.

El sonido del océano se mezcló con sus voces.

Sabía que no podía enfrentar a los tres.

No en ese estado.

No mientras apenas podía mantenerme de pie.

Tampoco podía volver al camarote y actuar como si nada hubiera ocurrido.

Porque desde ese momento ya no estaba intentando salvar una luna de miel.

Estaba intentando