—¿Qué pasa? —pregunté.
—Tiene usted una desbrozadora vieja ahí dentro.
—Era de mi marido.La sensación de seguir siendo necesaria.
—¿Qué pasa? —pregunté.
—Tiene usted una desbrozadora vieja ahí dentro.
—Era de mi marido.La sensación de seguir siendo necesaria.