Mi novia me despertó una noche y me dijo que alguien estaba diciendo su nombre otra vez desde el televisor… pero el televisor estaba apagado. Al día siguiente, entendí que necesitaba ayuda psicológica seria, y cuando finalmente confesó lo que me había estado ocultando durante las últimas dos semanas, me quedé completamente paralizado…

profundamente avergonzada.

Seguía diciendo que no quería que nadie en la universidad se enterara.

Tenía miedo de que la gente empezara a mirarla de otra manera.

Pero la semana siguiente aceptó reducir temporalmente sus clases y seguir trabajando con profesionales.

Los primeros días no fueron fáciles.

A veces decía que ya se sentía perfectamente bien y que no necesitaba más ayuda.

Y al día siguiente, la ansiedad regresaba.

Pero poco a poco algo empezó a cambiar.

Fiestas y eventos de temporada

 

Empezó a dormir mejor.

Estaba más tranquila.

Las