había tenido en la mente, sino un hombre más perdido que nunca.
Renacer y Esperanza
Después de la confrontación, la atmósfera en casa cambió. Daniel y yo empezamos a comunicarnos más, aunque la tensión seguía presente. La venta de la casa se llevó a cabo, y a pesar de su resistencia inicial, construimos una nueva vida juntos. Aún me recordaba su mirada cuando le conté que había encontrado un nuevo lugar para mí y Clara, un hogar donde la luz brillaba con más claridad y los recuerdos serían más felices.