Se me cerró el pecho.
—¿Dónde está ella ahora?
—No lo sé.
La revelación que lo cambió todo
Pensé que esa era la revelación que iba a partirme la vida en dos. Pero Anna apenas había empezado.
—¿Nunca intentaste avisarme?
—Sí lo intenté. Fui a la casa de tu madre. Pensé que quizá la beba lograría que ella nos aceptara y me ayudara a comunicarme contigo.
—¿Y?
—Ruth no me dio tu número. Y me recordó lo que le pasaría a mi familia si intentaba contactarte.
—¿Por eso desapareciste?
—Por