Mi esposo llegó a casa a las 12:47 de la madrugada y sonrió. —Pasé nuestro aniversario con Claudia. Y no me arrepiento. Yo terminé mi cena fría sin discutir. A la mañana siguiente, su coche no arrancó. Luego abrió el sobre que dejé en la cocina… y empezó a llamarme desesperadamente.

Parte 1

A las 12:47 de la madrugada, mi esposo abrió la puerta de nuestra casa en Lomas de Chapultepec y sonrió como si acabara de ganar una apuesta.

Yo seguía sentada frente a la cena de nuestro aniversario.

2 platos.

2 copas.

2 velas consumidas casi hasta la base.

Y una botella de vino que llevaba horas abierta.

Nicolás dejó las llaves sobre la consola y ni siquiera intentó inventar una excusa.

—¿Sigues despierta, Teresa?

No respondí.

Se quitó el saco gris, lo dejó sobre una silla y